martes, noviembre 07, 2006

MARLENE ANAYA

Estatuto de la Ausencia
I
Qué ganas de verte, de sentirte aún hoy, convertido en un rastro de palabras escasas, tienes la misma fuerza en mí que aquel día del olor a flores en tu cuerpo (no te enteraste), tan ajeno y tan cercano, hace muchas lunas, como dirían en una peli de indios.
II
Sin poesía en mi territorio -ya no convoco las palabras-, soy un vasto campo de inmensa soledad, por el que vaga mi necesidad de amar(te).
III
Podrías quererme, con tus dudas, y las mías, sin mesura. Quererme con tus manos y tu boca, todos los días, quedarte en míŠ No en mis sueños despiertos, si en las coordenadas exactas del aquí y ahora.
IV
Te espero. El desafío no es al tiempo, es a la escasa presencia de tu cuerpo en mi tristeza desnuda.
V
Un haiku para tu silencio: el blanco del papel

Etiquetas:

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

V una pequeña muerte para tu palabra.

...................

Hubo un tiempo en que
si hubiese tenido coche
hubiera sido incapaz
de pasar un cambio de rasante.
Me hubiese parado en el centro de la calzada y hubiera hecho auto-stop hacia una estación de lluvias.
Ahora soy capaz de perder
el boli con el que te estoy escribiendo
Pienso en una cafetería acristalada
en la cima de una monte
en absenta
en un circo de marionetas
pim pam pum
mi musa es azul.

6:27 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home